Vestidos Informales



Vestidos casuales cortos

La última moda en vestidos informales son los vestidos casuales cortos. En una época eran muy comunes los vestidos causales largos. Esa moda surgió en la era hippie, desapareció en los 80 y en los 90 volvió a renacer. Sin embargo, con el nuevo milenio, el vestido largo para ocasiones informales vuelve a pasar de moda, y el corto se pone en boga.

Los vestidos casuales cortos, en realidad, están de moda hace muchas décadas ya. En los años 60, se vuelven aún más cortos, cuando surge la minifalda, lo que le abre las puertas a una gran variedad de modelos. Hoy el vestido corto puede tener diferentes largos: desde donde empieza la pierna, hasta por debajo de las rodillas.

Sin embargo, no todos los largos son adecuados para todas las ocasiones. Existen diferentes tipos de ocasiones casuales en las que podemos lucir un lindo vestido, pero el largo, o mejor dicho, lo corto de la pollera, dependerá del tipo de ocasión. Por ejemplo, hay vestidos casuales cortos cuyas polleras son minis, y estos modelos son adecuados para salir a la noche con amigas un fin de semana, pero no para ir a trabajar.

Esto no significa que no puedas ponerte una prenda corta para el trabajo. Sólo debes saber qué es lo aceptado para cada ocasión. Muchas mujeres piensan que ir de pollera a la oficina, por ejemplo, está mal visto, pero lo cierto es que existen vestidos casuales cortos diseñados especialmente para mundo laboral. Estos vestidos son atuendos formales y discretos, cuyas polleras llegan como mínimo hasta por encima de la rodilla. Un vestido apto para el trabajo es un vestido que no muestra ni los muslos no los hombros. Tampoco es apropiado usar brillos y lentejuelas ni escotes pronunciados en estos contextos.

Para otros eventos durante el día que no sean laborales, también puedes vestir un lindo vestido, pero, como siempre, hay ciertas reglas que tienes que seguir. Durante el día no está bien ver escotes profundos ni tajos en las polleras. Las más jovencitas pueden usar minifaldas cortas durante el día, siempre y cuando éstas no sean reveladoras, pero las mujeres adultas siempre quedan reveladoras con minifaldas. Es por eso, que si vas a salir de picnic con amigas o familia, si tienes que ir de compras a una reunión en la escuela de tus hijos, o cualquier otro evento que tenga lugar en el día, y quieres ponerte un vestido, entonces tienes que optar por vestidos casuales cortos que, también, sean como mínimo hasta la rodilla. Tal como en el mundo laboral, no quedan bien los brillos y las lentejuelas, sin embargo, puedes jugar mucho más con los colores y las formas. También puedes descubrir los hombros usando breteles finitos o vestidos strapless.

En el caso de las estudiantes, es muy común que ellas quieran lucir bien cuando van a la universidad, pero aquí también no está bien llevar polleras muy cortas, incluso si cursamos de noche. Hay una gran variedad de vestidos casuales cortos que son lo suficientemente discretos como para llevarlos a la universidad, pero no tan formales como los vestidos laborales. Por lo general, estas prendas llegan más debajo de la rodilla y no tienen ni escote ni los hombros muy descubiertos. Sin embargo, están permitidos los breteles finitos, pero el pecho tiene que estar cubierto. A diferencia de los vestidos para el mundo laboral, también puedes jugar más con los colores y los estampados.

La ocasión ideal para llevar esos vestidos casuales cortos que muestran los muslos es a la noche cuando sales con amigas, por ejemplo. Ya sea que vayas a una fiesta, un pub o una disco, todo está permitido. Es en estas ocasiones que puedes mostrar un poquito más y no reservarte tanto. Sin embargo, siempre tienes que cuidar qué tipo de vestido va bien con tu cuerpo, y cuidar que lo muestras no te hará ver vulgar.